La motivación

Cada día me convenzo más de que las empresas no tienen ningún problema para motivar a sus empleados, porque la motivación es intrínseca al ser humano, no depende de los demás.  El problema grave lo tienen en hacer que sus empleados no pierdan la motivación.  Ahí está la clave del asunto.

Encontrar talentos

Me estoy encontrando una paradoja tremenda y es el hecho de que con los casi 4 millones de parados que existen a la fecha en España, las empresas con las que hablo se quejan de que no encuentran personal para trabajar.  Esto me lleva a hacer una reflexión para intentar buscar respuestas a esta situación aparentemente absurda.  ¿Pero por dónde hay que empezar a buscar?  Así que esta vez quiero escribir preguntas más que respuestas y ojalá pudiésemos abrir una discusión en la que compartiésemos diferentes puntos de vista… lo dejo abierto.
¿Tiene que ver con esto el tema salarios?, ¿La gente está dispuesta a arrimar el hombro y luchar juntos para ser más productivos?, ¿Va cada uno a su bola y no nos entendemos?, ¿Qué es exactamente lo que están buscando las empresas en materia de contratación?, ¿Formación o experiencia?
Se me ocurren muchas preguntas, pero responder a esta cuestión resulta bastante complicado.  Ahora bien, lo que sí es cierto como la copa de un pino, es que el papel aguanta cualquier cosa.

Los objetivos son un sueño

Dicen por ahí que todos tenemos una oportunidad para soñar, pues bien, establecer el objetivo es tu momento; una oportunidad única para soñar y además hacerlo en grande.

Explota al máximo tu imaginación y plantéate el objetivo que quieras; ya llegará el momento de dejar de soñar para realizar el plan estratégico que te permita alcanzarlo (tu sueño, tu objetivo).  Eso sí, no te quedes soñando mucho tiempo, porque entonces estarás perdiendo el tiempo necesario para poder cumplir tu sueño.

En el DAFO las vocales van primero, en especial la “O”

Todos los que trabajamos en marketing, estrategia empresarial o somos emprendedores (entre otros) nos enfrentamos en algún momento al hecho de elaborar un DAFO (análisis estratégico de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades); una herramienta muy útil que nos permite saber en cualquier momento en qué situación nos encontramos para enfrentarnos al mercado.

Entiendo que llamarle DAFO cumple una función mnemotécnica, pero la realidad es que si seguimos ese orden, simplemente estaremos gastando papel y tiempo sin llegar muy lejos.

La experiencia me ha demostrado que si empezamos por identificar una OPORTUNIDAD de negocio, de superación, de cambio o de lo que sea, entonces estaremos en capacidad real de saber cuáles son las AMENAZAS con las que nos podemos encontrar.  Todo esto se corresponde con factores externos, es como si hubiese un paraíso detrás de un montón de leones hambrientos, donde paraíso=oportunidad y leones=amenaza.

Una vez identificadas las vocales, entonces y sólo entonces es el momento de buscar fortalezas y debilidades.  Lo importante es que estas consonantes sean coherentes con aquello que se plantee en nuestra fórmula Oportunidad-Amenaza.

Haced la prueba, comenzad a llamarle OAFD y veréis lo mucho que se facilita esta labor, porque tendremos más claridad en la foto.

¿Nos lo creemos o no?

Hace unos días estuve conversando con un amigo emprendedor que afirmaba “En España nos sobra el talento, lo malo es que no nos lo creemos”  Es una frase cargada de sabiduría con la que estoy totalmente de acuerdo.  Así que esta frase me hizo reflexionar sobre la necesidad de conocer mejor nuestras capacidades para saber en qué somos realmente buenos… pero esto puede resultar tremendamente complicado.

Primera tarea, comenzar a ser muy sincero contigo mismo y no tener miedo de tus propios fantasmas.  Buscar tu verdad no solo es conocer tus defectos, esto es mil veces más fácil que encontrar nuestras verdaderas virtudes.

Tampoco creíamos que éramos capaces de ganar el mundial.