Redefinición de la prosperidad
La Prosperidad se puede definir como una ecuación en la que Prosperidad = Dinero + Felicidad + Sostenibilidad, según Ethan Willis y Randy Garn*
Leyendo su artículo en Business Know-How me salta a la cabeza la reflexión de que si todas las recetas de la felicidad, la prosperidad y ganar dinero son más o menos parecidas, ¿por qué sigue habiendo cabida para nuevas fórmulas diferentes en forma pero no en fondo? En este caso (y seguro que muchos más habrá), me llamó la atención el hecho de que cada uno de los 6 pasos que plantean para alcanzar la prosperidad, se pueden aplicar casi en cualquier ámbito de la vida, bien sea a nivel personal o profesional, a las empresas, a los proyectos, a los equipos, etc.
Antes que nada, es imprescindible destacar que tanto el dinero (lo que necesitas) como la felicidad, son conceptos personales y por ende subjetivos. Para medir la sostenibilidad proponen 3 preguntas: ¿Me siento bien con ésto?; ¿Seré capaz de mantener el esfuerzo requerido?; ¿Es ético, responsable y bueno para los demás?; si respondes de manera afirmativa a las tres, casi con seguridad, la prosperidad que estás buscando es sostenible.
Aunque sé que no hay recetas mágicas porque al fin y al cabo el cambio no puede venir de fuera, sino que está en ti mismo, me ha gustado la propuesta de 6 prácticas de estos señores:
Encuentra tu punto Polaris. Así como en astronomía hay una sola estrella polar (polaris en inglés) que marca el verdadero norte, tu punto polaris personal debe guiar todos tus pasos y ser un punto focal único que te sirva para saber si vas en la dirección correcta. A mi entender, encontrar tu propia estrella polar debe ser uno de los puntos mas difíciles de lograr, así que a sacar el telescopio ya!
Busca el balance entre el dinero y la felicidad. Lo importante no es hacer dinero, sino que lo que haces, basado en tu estrella polar, se convierta luego en tu fuente de ingresos.
Aprende de tu yo interior. Es un círculo infinito, mientras más ganas con tu corazón, más fuerte es tu ventaja competitiva y potencial para seguir ganando.
Enfócate en lo que ya tienes. Sé consciente de lo que llevas en tu mochila y no pienses en lo que te falta, así que concéntrate en tus conocimientos, experiencia, contactos, vivencias y todo eso que te hace único ante los demás… verás como el vaso se ve mas lleno.
Crea un plan y comprométete con él. La única forma de saber si estás cumpliendo tus metas es fijando objetivos y marcando tus logros, para eso, el plan debe estar escrito y hay que revisarlo cada día.
Mantente en acción. El plan no es nada si está ahí para recoger polvo, así que no lo puedes retrasar, hay que moverse rápido y con eficiencia para poder fluir. Pero eso sí, no olvides que a tu alrededor hay gente dispuesta a apoyarte y motivarte cuando pierdas la fe y tu ánimo decaiga, porque esto también pasa y no todo es color de rosa en el camino.
Cuando comencé a escribir este artículo, me propuse mantener muy claro qué cosas eran mis propias reflexiones y cuáles eran copia literal, pero al final no lo logré y mezclé ambas, así que este post es el resultado de mis reflexiones sobre la marcha, de una traducción MUY libre del artículo original en inglés.
Buen finde!
Ethan Willis y Randy Garn* son los cofundadores de Prosper


La exclusión social no está ahí por casualidad, cada vez que veo en la tele gente que está viviendo en la calle o viviendo situaciones límites y les hacen la consabida pregunta de “¿Creías que te podía pasar a ti?”, la respuesta es casi siempre la misma: “claro que no, ahora sé que le puede pasar a cualquiera”. Por supuesto esta pregunta se la hacen a personas que ponen la situación mas dramática, como por ejemplo, profesionales con trabajos que creían estables, personas que la vida les pasó una mala jugada y un largo etcétera de condicionantes; así le agregamos el toque amarillista para cumplir con la cuota de rating. Y sí, es verdad, todos creemos que esas cosas le pasan a los demás… “a mi, seguro que no”.

