Túnez, un viaje que merece la pena
Túnez es uno de esos sitios a los que vas sin saber exactamente lo que te vas a encontrar (como muchos en el mundo), pero que realmente me sorprendió gratamente. Cuando estaba preparando el viaje, mucha gente me dijo que para ir a la playa, no hacía falta ir tan lejos, especialmente porque también es mediterráneo… y les doy la razón. Pero es que mi intención no era instalarme en un resort en Túnez, sino ir a conocer el país, su gente, sus costumbres y en general su cultura. Fueron más de 1800 kilómetros recorridos en una semana, a través de paisajes insólitos, recorriendo ciudades fascinantes como Kairouan (ciudad sagrada del Islam), los oasis de montaña en la frontera con Argelia (Mides, Tamerza y Chebika), cruzando el gran lago seco de Chot El Jerid, visitando mercados y zocos impresionantes, pasando una noche en medio del desierto del Sahara, visitando el impresionante museo de mosaicos romanos (El Bardo), las casas trogloditas de Matmata con sus recuerdos (venidos a menos) de la filmación de la guerra de las galaxias y un largo etcétera de sitios maravillosos en apenas 8 días.
Pero como siempre, los pequeños detalles hacen la diferencia, me quedo con la conversación en mi terrible francés con el guía beduino que me explicó tantas cosas sobre el desierto y los festivales culturales que allí se realizan; los colores y olores del mercado al aire libre de Douz (impresionante, para bien y para mal, pero inolvidable); el grito característico de las mujeres bereber despidiendo a familiares en el aeropuerto, las negociaciones en la compra y venta de corderos y entender desde una perspectiva totalmente diferente el concepto del “oasis”, esas pequeñas islas verdes que emergen en medio de la inmensidad del desierto. Algo realmente increíble y que por cierto me hacen tener confianza en que es posible que existan los “brotes verdes” en esta maltrecha economía mundial.
(pincha aquí para ver unas cuantas fotos del viaje)




Tal como lo pintas, estoy a punto de proponerte como agente de viajes de una oficina de turismo turca!
Me quedo con las ganas de ver las fotos que nombras. Pero en serio que me suenas mas fascinante y maravilloso que un documental de tv.
Amigo, si que existen los brotes verdes pero no se si en la economía.
Sigue así y terminaré viajando incluso a sitios que no están en mi lista.
Un beso.
amigo verdaderamente hermoso….siempre me ha llamado la atencion desde que vi una novela brasileña….el clon que fue filmada en esos parajes…..en verdad sirves para esto……todo es interesante, las costumbres, la gastronomia que me llama poderosamente la atencion por la cantidad de especias….que yo por estos lares me mato buscando…..bueno en fin…todo
ya habia visto las fotos, me als vi de nuevo porque de verdad que son buenas, la de las especias: hay paprika y papriki…. alguien sabe la diferencia? jajaja
Si fuera en italiano, te diría que papriki es el plural de paprika… jajajajaa, pero no tengo ni siquiera claro si era francés o árabe.
A ver si es verdad que logro ampliar tu lista de sitios “visitables”
Sí…sÍ…pero lo de la comida superpicante no lo cuentas…eh?? jeje. Saludos Josete!!