Autoevaluación como medio de maltrato
Hay veces que en la vida aparecen personas que con propiedad o no, les toca juzgar tu trabajo. Este juicio, como la mayoría de las veces, se lleva a cabo sobre bases subjetivas que responden al criterio de la persona que lo realiza, esté capacitada para ello o no. Esto influye no solo en tu rendimiento sino que también puede tocar tu autoestima, sobre todo si el resultado de la evaluación no es el que esperas, porque estás midiendo con un rasero diferente al de la otra persona, lo cual es bastante común.
Pero peor aun puede ser todo esto cuando el encargado de evaluar tu trabajo eres tú mismo. Soy un fiel defensor de la auto evaluación como medio para mejorar aquellos aspectos que puedan estar frenando tu desarrollo personal y profesional, pero antes de examinarte, no olvides nunca tener claros cuáles son los criterios (en números) que vas a aplicar, si no lo haces, corres el riesgo de ser muy duro contigo mismo y anular todo lo bueno que con total seguridad has hecho.
También es importante que te detengas a pensar cuál es el fin último de tu trabajo y definir hasta dónde quieres llegar. Dibuja un camino en el cual haya diferentes áreas de actuación que a su vez tendrán objetivos medibles que te permitan revisar si lo estás haciendo bien. Pero al final de todo, lo importante es que no te obsesiones con la evaluación, porque al fin y al cabo, siempre estarás a tiempo de ir corrigiendo la desviación de la ruta trazada.





esto me recuerda un comentatrio de un profesor del IE: cuidado a quien le pides opinio porque te la da… si le pides a alguien que comente untrabajo con seguridad te hara un comentario, seria muy raro que regresara diciendo .. me ha gustado todo… siempre tratara de buscar algo que comentar.